Tras un par de meses con ninguna actividad en el blog ya va siendo hora de que me decida a escribir algún post. El verano terminó, y ha dejado muy buenos recuerdos. Visita a Bilbao, vacaciones en el Caribe con la familia y vuelta al trabajo en la universidad de manera momentánea, ya que en septiembre he viajado a dos conferencias: IISWC en Seattle y Grid en Tsukuba, Japón.Iré comentando mis viajes más detalladamente, pero de momento me limito a mi visita de -casi- un mes a Bilbao. Muchos se sorprenderán de una visita tan larga ya que siendo un doctorando en Estados Unidos vacaciones hay pocas. Técnicamente no estaba de vacaciones, sino renovando mi visado. La entrada en la Unión Europea facilita muchísimo la movilidad en Europa. Esto puede parecer obvio para muchos que nos vamos de vacaciones -como los buenos recuerdos que me dejó el Interrail o el Erasmus- sin tener que rellenar ningún papel o soportar largas esperas al cruzar la frontera de otro país. O las personas que trabajan en países europeos sin tener que depender de la aprobación de un visado. EEUU es otro cantar. Y no porque Estados Unidos sea especial, los trámites que tiene que pasar un ciudadano argentino -por poner un caso que conozco- para estudiar o trabajar en España no son tan diferentes.
En Estados Unidos hay muchos tipos de visados, que te dan diferentes tipos de derechos. Una de las visas más populares para trabajadores del sector tecnológico son las visas H1B que te permiten trabajar por 3 años -prorrogables a 6- y que son relativamente fáciles de conseguir, aunque su número es limitado. La visa para estudiantes -no de intercambio- es la F1, y te permite residir en el país mientras cursas tus estudios aunque no te da derecho a trabajar. Pues bien, dado que yo había solicitado primero entrar en el programa de Máster, mi visa expiraba a los dos años, en Mayo de 2006. Puedes permanecer en EEUU con una visa expirada siempre y cuando tengas los demás papeles en regla – formularios I-94 e I-20- pero si quieres viajar al extranjero tienes que renovarla. En caso contrario, no puedes volver a entrar en EEUU con una visa expirada. Así que antes de irme de vacaciones a ciertas islas en el Caribe que no son territorio estadounidense o a la conferencia Grid 2008 en Japón tuve que volver a Madrid a renovar mi visado.
Por alguna extraña razón que se me escapa, el visado sólo se puede renovar fuera de EEUU. Y como pueden tardar hasta 30 días en devolverte el pasaporte, tienes que planificar tu vuelo de vuelta 4 semanas después de la entrevista en la embajada, aunque normalmente te devuelven el pasaporte en 3 o 4 días. Después de un viaje a la embajada en Madrid y una sencilla entrevista me devolvieron el pasaporte rápidamente. El papeleo es bastante sencillo, lo que más incordia es tener que ir a Madrid en persona a entregarlo. Ahora tengo una visa válida en mi pasaporte hasta 2012, aunque esperemos que no tarde tanto en terminar el doctorado.
Aunque el viaje a Madrid incordia un poco, renovar el visado es una buena excusa para aprovechar a visitar amigos y familia durante varias semanas. Eso sí, no es tan fácil ni se tiene tanto tiempo como parece. Ya que la mayoría de la gente trabaja me tengo que limitar a una o dos visitas al día. Con lo cual al final lo que suele pasar es que veo a mucha gente una o dos veces: una visita para saludar y ponernos al día y puede que una visita antes de despedirme. Así que sabe a poco, pero de momento es lo que hay. Eso sí, hoy en día hay muchas más facilidades para comunicarse como la telefonía IP -mantengo un número de Vizcaya para que me llamen mis conocidos gratis- o la videoconferencia.
